¿Por qué comer algas?

¿Quién come algas?

Las algas esconden un secreto nutricional poco conocido: muchas proteínas sin un gramo de grasas. 

 

Mucho antes que la palabra veganismo se acuñara, civilizaciones ancestrales conocían los sabores y las ventajas de alimentarse con las “verduras de mar”. 

 

Hace unos 2000 años en la zona de Japón ya se consumían algas como parte de la dieta habitual. Cerca del año 800 de nuestra era ya se fabricaban y vendías las hojas (nori) de algas que actualmente se usan para el sushi. 

 

China también incluía las algas en la dieta, pero sólo para los invitados VIP o los reyes. En el año 300 aC se escribió todo un libro sobre algas, incluyendo recetas gourmet. Unos siglos después, cerca del año 1200 dC la gente comienza a recolectar algas en Irlanda e Islandia, para utilizarlas como fertilizantes y como medicamentos. 

 

En la edad moderna el uso de algas en la industria cosmética, farmacéutica y alimenticia se extiende por todo el mundo. En América, las algas eran parte de la cocina de la cultura prehispánica y continuó en algunos países, como en Chile hasta el siglo XIX. 

 

La invasión de comidas rápidas importadas y la falta de tiempo para cocinar en el vértigo de un mundo súper industrializado confinaron las algas a las cocinas gourmet, donde son un plato codiciado. 

 

Siguiendo las mejores recetas del mundo Quelp incorpora las algas en la cultura fast food creando sus hamburguesas como una alternativa saludable, sustentable y muy práctica 

En la variedad está el gusto:
colores y sabores

Las algas marinas tienen una variedad impresionante: tamaños de pocos centímetros hasta 50 metros, del fondo del mar o de la orilla, blandas o calcificadas, monocromáticas o coloreadas como un arco iris. 

Una cepa salvaje de Chondrus crispus, atrae tanto al ojo como al paladar. Esta alga marina tiene una textura crujiente distinta y un sabor más suave que la mayoría de las demás verduras del mar. Sus colores extravagantes (rosa, verde y amarillo) son completamente naturales.De algas marinas: comestibles, disponibles y sostenibles por Ole G. Mouritsen.

Hay unos 50 mil tipos de algas diferentes, de las cuales 50 son comestibles. 

 

La cocina japonesa lo simplificó aún más reconociendo sólo 7 algas para la mesa, todas originarias de su país: 

- Uvas de mar o Caviar Verde

- Nori o alga púrpura

- Dasima o Kelp

- Kombu

- Wakame

- Hiziki o Hijiki

- Mozuku

Lo cierto es que una buena forma de clasificarlas es por color y sabor:

Algas pardas: Tienen un sabor muy parecido a los hongos, mezclado con sabor marino, lo que las hace muy flexibles para maridar con otros alimentos. Es el caso de nuestros Cochayuyo y calabacillo que juntos son la base de las exquisitas hamburguesas Quelp. Estas algas también se usan en sopas, guisos y ensaladas.

 

Algas verdes: las verdes tienen un sabor marcado y fresco a ostras o mariscos. Es el caso de Wakame que tiene un sabor a ostras exquisito y con la que se prepara la sopa de miso.

 

Algas rojas: Las algas rojas presentan sabores peculiares que pueden recordar al té o a los champiñones, como el alga Dulse (Palmaria palmata) , que se cultiva en Irlanda. 

Son una fuente de proteínas de alta calidad, su cultivo no ocupa ninguna tierra agrícola y apenas utilizan agua dulce

5 principales razones para comer algas 

¿Por qué comer algas? Como alimento, las algas son consideradas el nuevo oro verde y muchos científicos están de acuerdo en que estas pequeñas “plantas” marinas pueden salvar nuestro planeta

 

Son una fuente de proteínas de alta calidad, su cultivo no ocupa ninguna tierra agrícola y apenas utilizan agua dulce. 

 

Creemos que tenemos que trabajar con las fuentes disponibles y que una producción responsable de alimentos implica utilizarlos directamente para el consumo humano. Sin duda las algas no se han estado consumiendo durante siglos por algún capricho humano, siendo que sus beneficios son innumerables. 

Como ocurre con muchos alimentos y productos naturales, nuestros ancestros sabían por experiencia lo que la ciencia confirmaría después. 

 

Estas son algunas de las muchas razones que las hacen protagonistas de una buena mesa: 

 

1. SON RICAS Y VERSÁTILES: Frescas, deshidratadas o en polvo. En salsas, guisos, hamburguesas, ensaladas, sopas y hasta en postres. Sabores a mar, crustáceos, ostras y hongos. Saladas y algo picantes. ¿Cómo resistirse? 

 

2. SUS NUTRIENTES: La combinación de sustancias contenidas en las algas es muy distinta a la de las plantas terrestres. Por eso juegan un papel especial en la nutrición. 

 

Para empezar, tienen 10 veces más minerales que cualquier planta cultivada en el suelo. En segundo lugar, tienen una amplia variedad de vitaminas y antioxidantes. 

 

Contienen además alta cantidad de proteínas. Dependiendo del alga su % es diferente, logrando alcanzar hasta un 70% de su peso en proteínas en algunas especies. Sin embargo al cocinarlas pierden bastante aporte y es necesario complementar con otras proteínas vegetales (como nuestras hamburguesas Quelp).

 

Algunos investigadores sugieren que las algas pueden eventualmente servir como un sustituto barato, saludable y nutritivo para ingredientes como huevos, mantequilla y aceites en alimentos empacados. 

3. MUCHA FIBRA Y POCAS CALORIAS: Las algas son bajísimas en grasas, pero están llenas de fibra soluble, que ayuda a controlar los niveles de azúcar y colesterol en la sangre y mantiene los intestinos en movimiento. 

 

En el aparato digestivo impiden la absorción de grasas de otros alimentos. La fibra provoca que nos sintamos satisfechos después de comer muy pocas calorías. 

 

4. SON PARA TODAS LAS MESAS: Si eres un carnívoro empedernido, las algas ampliarán tu paladar con sabores innovadores y que te satisfagan igual. 

 

Si eres vegano o vegetariano te aseguras de alimentarte con proteínas y minerales que sólo obtendrías con suplementos farmacéuticos. 

Las hamburguesas Quelp se preparan sin gluten, sin soya y sin aceites. Su manufactura cumple con los principios kosher y halal, así que sea cual sea tu cultura o dieta preferida, las algas son perfectas para ti y tu familia. 

 

5. SU CULTIVO ES SOSTENIBLE Y ORGÁNICO: El cultivo y la recolección de algas es una muy buena forma de producir proteínas a bajo impacto. No se necesita mucha tierra, ni agregar agua, nitrógeno o pesticidas. 

 

No producen erosión ni agotan los suelos como los cultivos tradicionales. Es más, mejoran el medioambiente incorporando gran cantidad de oxígeno al agua marina. 

 

Comparando con otras fuentes de proteínas como el ganado, la soja o el maíz, el impacto ambiental es extremadamente bajo. En resumen, requieren sólo la luz del sol, el agua de mar y CO2 (dióxido de carbono) que obviamente nos sobra. 

 

Además del impacto en la naturaleza, el consumo de algas logra un gran impacto positivo en las comunidades locales de recolectores de algas, en nuestro caso los de la comuna de Navidad Sexta Región. 

Fuentes:
- Kemble, F. (1863). Journal of a residence on a Georgian plantation in 1838-1839. New York: Harper.
- Ole Mouritsen, American Scientist, Vol 101, Num 6 DOI: 10.1511/2013.105.458 

- Edible seaweed. In Wikipedia, The Free Encyclopedia. Retrieved 20:16, March 21, 2019 

- FAO: Seaweed used as human food 

- Anne Bruner. Algas Sabores Marinos para cocinar. 2ª ed. Hispano Europea;2011. 

- John Vidal, The Guardian. The future of food. January 22, 2012 

- Alison Weiss, Solazyme 2014. The Food of Future Past

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